En entrevista con Iván Mercado, Alberto Alarcón, abogado senior del área de investigación y política pública del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, señaló que el derrame de hidrocarburo en el Golfo de México continúa generando incertidumbre, tanto por su origen como por la respuesta de las autoridades.
El especialista explicó que, a través de análisis de imágenes satelitales —incluyendo datos de la Agencia Espacial Europea—, se logró documentar la evolución de la mancha de crudo desde inicios de febrero, la cual llegó a superar los 300 kilómetros cuadrados. Sin embargo, subrayó que esta información contrasta con las versiones oficiales, que han atribuido el incidente a causas como chapopoteras naturales o incluso a un barco no identificado.
Alarcón advirtió que, pese a los intentos de contención, existen indicios de que la contaminación sigue activa. “Las imágenes más recientes muestran que el problema no está completamente controlado”, afirmó, al tiempo que destacó que comunidades costeras continúan reportando afectaciones a través de plataformas ciudadanas de monitoreo.
En estados como Veracruz, particularmente en municipios del sur como Tatahuicapan y Mecayapan, habitantes han denunciado la falta de atención por parte de Petróleos Mexicanos y han exigido una reparación integral de los daños, principalmente en actividades como la pesca y el turismo.
El representante del CEMDA también alertó sobre posibles riesgos a la salud, al señalar que el hidrocarburo no sólo impacta playas, sino que podría estar presente en alimentos provenientes del mar.
Finalmente, sostuvo que las comunidades afectadas han mantenido la presión para que se esclarezcan las causas reales del derrame y se garantice acceso a la justicia ambiental. “No van a dejar de exigir respuestas hasta conocer la verdad y obtener reparación por los daños”, concluyó.





