La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que el Senado de la República aprobó en lo general los ejes centrales de su “Plan B” en materia de austeridad republicana.
Esta reforma constitucional busca desmantelar lo que la mandataria describe como una estructura de privilegios arraigada en los niveles estatal y municipal, asegurando que ningún funcionario público perciba ingresos superiores a los de la titular del Ejecutivo Federal.
El dictamen, que ahora pasa a la Cámara de Diputados, establece límites estrictos al gasto público y a la integración de los ayuntamientos. Entre los puntos más relevantes aprobados se encuentran:
Tope a Regidurías: Se establece un límite máximo de 15 regidores para los municipios con más de 800 mil habitantes, mientras que los municipios más pequeños (menos de 60 mil habitantes) tendrán un tope de 7 regidores. Esto obligará a ciudades grandes, como Puebla o Guadalajara, a reducir significativamente sus cabildos.
Ajuste en Congresos Estatales: Los presupuestos de las legislaturas locales no podrán exceder el 0.7% del presupuesto total de su entidad, poniendo fin a casos donde el costo por legislador superaba los 30 millones de pesos anuales.
Eliminación de “Pensiones Doradas” y Bonos: Se ratifica el tope a las pensiones de exfuncionarios de confianza, que no podrán rebasar los 70,000 pesos mensuales, y se prohíbe el uso de recursos públicos para seguros de gastos médicos mayores o bonos extraordinarios.
La presidenta enfatizó que estos ahorros, estimados en miles de millones de pesos a nivel nacional, no se quedarán en las arcas del gobierno, sino que se integrarán directamente a la bolsa de los Programas para el Bienestar, que para este 2026 cuentan con un presupuesto histórico de un billón de pesos.
“Se trata de que el gobierno le sirva a la gente y no se sirva de ella”, afirmó Sheinbaum, reiterando que la política de austeridad es el motor para financiar derechos como la nueva pensión para mujeres de 60 a 64 años y las becas universales.





