El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no es una jornada para felicitar, sino para recordar las luchas históricas por la igualdad de género y los derechos de las mujeres. Aunque en las últimas décadas ha ganado visibilidad, persiste la confusión sobre su verdadero significado. Este día tiene como objetivo conmemorar la lucha y visibilizar las problemáticas que siguen afectando a las mujeres en todo el mundo.
Cada año, el 8 de marzo se realizan marchas en diversas partes del mundo, incluyendo México, donde la crisis de violencia de género y los feminicidios han aumentado la relevancia de estas movilizaciones. Las consignas de las marchas se centran en demandas como el acceso a la justicia, la igualdad salarial, la erradicación de la violencia de género, mejores condiciones laborales y políticas públicas efectivas para combatir la impunidad.
En los últimos años, se ha sumado el paro nacional conocido como “Un Día Sin Nosotras”, un acto de protesta que busca visibilizar el impacto de la ausencia de las mujeres en la sociedad y la economía.
El 8M no se felicita
Aunque muchos intentan felicitar a las mujeres en esta fecha, es importante recordar que el 8M no es un día de celebración, sino una conmemoración de las luchas feministas. Aquí algunas razones por las que no se debe felicitar:
- No es un día de festejo, sino de memoria y protesta. El 8M tiene como objetivo recordar las injusticias históricas y las luchas que aún continúan por la igualdad de género.
- Las mujeres no necesitan flores ni mensajes vacíos. Lo que requieren son acciones concretas que promuevan su seguridad, bienestar y derechos.
- No es una oportunidad comercial. Muchas marcas intentan transformar esta fecha en una campaña de marketing, desviando su verdadero propósito.
- La violencia de género sigue siendo un problema urgente. En México, según datos del INEGI, 10 mujeres son asesinadas cada día, y la mayoría de estos crímenes quedan impunes.
El impacto social y la lucha por la igualdad
El 8 de marzo no es solo una fecha simbólica, sino un recordatorio de que la lucha por la igualdad de género y los derechos humanos sigue siendo una tarea pendiente. Aunque se han logrado avances significativos, la discriminación, la violencia y la desigualdad siguen marcando la vida de millones de mujeres en el mundo. Las marchas y protestas del 8M son una forma de exigir justicia, respeto y, sobre todo, la implementación de políticas públicas que garanticen la seguridad y el bienestar de las mujeres.
El Día Internacional de la Mujer es, por tanto, un día para reflexionar, exigir y, sobre todo, continuar la lucha por la igualdad.





