El Banco Mundial informó que los precios de los fertilizantes químicos registraron un aumento promedio de 14% en los últimos meses, convirtiéndose en uno de los insumos con mayor encarecimiento a nivel internacional.
De acuerdo con el organismo, este incremento está relacionado con la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente durante el periodo comprendido entre marzo y mayo de este año. El informe señala que las tensiones y hostilidades militares entre Irán, Estados Unidos e Israel afectaron el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte de energía y materias primas, lo que impactó las cadenas de suministro de insumos agrícolas.
El impacto por sectores
El análisis del Banco Mundial muestra que el aumento de precios fue desigual entre los distintos productos utilizados en la agricultura.
El Superfosfato Triple (TSP), utilizado para favorecer el desarrollo de raíces y la floración de los cultivos, registró un incremento de 27.8% en los últimos dos meses.
Por su parte, el Fosfato Diamónico (DAP), uno de los fertilizantes fosfatados más utilizados a nivel mundial, aumentó 16.9%, lo que representa una presión adicional para los costos de producción agrícola.
En contraste, la roca fosfórica mantuvo precios estables en los mercados internacionales desde 2024, según el reporte.
Posible impacto en los alimentos
El Banco Mundial advirtió que el aumento en los precios de los fertilizantes puede repercutir en los costos de producción agrícola y, eventualmente, en los precios de los alimentos.
Especialistas señalan que los productores enfrentan distintos escenarios: absorber el incremento en los costos, reducir el uso de fertilizantes —con posibles efectos en el rendimiento de las cosechas— o trasladar parte de esos gastos al precio final de los productos.
Ante este panorama, el organismo recomendó a los países diversificar sus fuentes de abastecimiento y dar seguimiento a las cadenas logísticas internacionales para reducir riesgos adicionales en los mercados agrícolas y en la inflación global.





