sábado, abril 4, 2026

Suman 37 defunciones de tos ferina en México

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Autoridades de salud emiten aviso epidemiológico ante el repunte de esta enfermedad respiratoria contagiosa, con mayor incidencia en 14 estados del país.

El número de casos de tos ferina en México ha mostrado un repunte significativo en lo que va de 2025. De acuerdo con el más reciente aviso epidemiológico emitido por el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (Conave), hasta la primera semana de abril se han identificado 2 mil 549 casos probables, de los cuales 696 han sido confirmados. Esta cifra representa una incidencia de 0.52 casos por cada 100 mil habitantes y ha derivado en 37 defunciones en 14 entidades del país.

La tasa de letalidad general se ubica en 5.3%, lo que ha encendido las alertas en el sector salud. Los estados con mayor número de contagios confirmados son: Chihuahua (77 casos), Ciudad de México (74), Aguascalientes (69), Nuevo León (62), Coahuila (46), Jalisco (39) y Estado de México (33).

La tos ferina, también conocida como pertussis, es una infección respiratoria aguda de alta transmisibilidad, provocada por la bacteria Bordetella pertussis. Aunque en años recientes la enfermedad había disminuido su presencia en el país, el comportamiento actual marca una tendencia al alza: en 2023 se reportaron 188 casos confirmados, mientras que para 2024 el número preliminar cerró en 463.

A nivel continental, la Región de las Américas experimentó su mayor pico de contagios en 2012, con más de 72 mil casos notificados. Desde entonces, las cifras han descendido progresivamente, registrando su punto más bajo en 2022 con 3 mil 283 casos. Sin embargo, países como Brasil, Perú, Colombia, Estados Unidos y Canadá también han mostrado aumentos en 2024 respecto al año anterior.

La tos ferina inicia con síntomas similares a los de un resfriado común, como goteo nasal, estornudos y tos leve. Conforme avanza, puede derivar en episodios severos de tos incontrolable, fiebre y dificultad respiratoria, particularmente en bebés, quienes pueden presentar pausas en la respiración (apnea).

El periodo de incubación es de entre siete y diez días, y la evolución clínica suele dividirse en tres fases: catarral (1 a 2 semanas), con síntomas leves; paroxística (4 a 6 semanas), caracterizada por accesos de tos violentos, y la fase de convalecencia, que puede extenderse por varias semanas más.

Ante el incremento de contagios, las autoridades de salud recomendaron fortalecer la vigilancia epidemiológica, especialmente en menores de un año hospitalizados, y evaluar el impacto de las estrategias de vacunación actuales.

También se exhortó al personal médico a extremar precauciones, mediante el uso de equipo de protección personal (mascarillas y guantes), aislamiento de casos sospechosos o confirmados, y asegurar una ventilación adecuada en las áreas clínicas.

El aviso busca contener la propagación de esta enfermedad, cuyo control depende en gran medida de la detección oportuna y la cobertura de esquemas de vacunación.

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