
París, Francia — Marco Alonso Verde Álvarez ha cumplido el sueño de su familia al conseguir una medalla olímpica en los Juegos Olímpicos de París 2024, un logro que su padre, Manuel Verde, no logró durante su participación en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.
Manuel Verde, quien compitió en la categoría de peso semipesado en 1992, regresó a México sin una medalla, un hecho que marcó el inicio de una historia que ahora cierra un ciclo con el éxito de su hijo. Marco, nacido en Mazatlán, Sinaloa, el 11 de febrero de 2002, ha logrado lo que su padre no pudo, poniendo a la familia Verde en el podio olímpico.
A pesar de que Manuel Verde no alentaba inicialmente a su hijo hacia el boxeo, prefiriendo que se inclinara por otros deportes como el béisbol, Marco encontró su verdadera pasión en el pugilismo. “Duré como siete u ocho años jugando béisbol. No me imaginaba ser boxeador. Yo nada más lo veía en la tele, porque como mi papá antes era boxeador, nunca me lo inculcó”, comentó Marco. Fue solo una vez que su padre lo llevó a ver una función de boxeo que el joven se enamoró de este deporte.

En los Juegos Olímpicos de París 2024, Marco Verde demostró su habilidad y determinación en el ring. En una pelea destacada contra el pugilista de la India, Nishant Dev, Marco logró una victoria por decisión dividida en tres rounds, asegurando su lugar en el podio en la categoría de peso welter. Esta victoria le otorgó a México su cuarta medalla olímpica en estos juegos, sumándose a las medallas de plata de Prisca Awiti en Judo, Osmar Olvera y Juan Celaya en Clavados Sincronizados, así como el bronce de Alejandra Valencia, Ángela Ruiz y Ana Paula Vázquez en Tiro con Arco.
Desde su debut profesional en 2018, Marco Verde ha acumulado una notable trayectoria con 37 victorias (13 por nocaut) y seis derrotas. Su éxito en los Juegos Olímpicos de París marca un hito importante para el boxeo mexicano, añadiendo la decimocuarta medalla olímpica para el país en esta disciplina.





