La Fiscalía de París ha iniciado una investigación tras las amenazas recibidas por Thomas Jolly, director artístico de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024.

Jolly presentó una denuncia el pasado martes, alegando amenazas de muerte relacionadas con rumores falsos sobre su origen judío y su orientación sexual, además de denuncias por injurias públicas y difamación. El caso está siendo investigado por el Centro Nacional para la Lucha Contra el Odio en Línea.

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, expresó su “apoyo inquebrantable” a Jolly, subrayando que la ciudad estará siempre del lado de los artistas y la libertad creativa. Esta denuncia sigue a una demanda presentada por Barbara Butch, quien también participó en la ceremonia de inauguración. Butch denunció amenazas de violencia extrema, incluyendo muerte, tortura y violación, así como numerosos insultos antisemitas, homófobos, sexistas y gordófobos. Su abogada, Audrey Msellati, indicó que la demanda se dirigirá contra cualquier individuo que intente intimidarla en el futuro.

La ceremonia inaugural ha sido objeto de críticas, especialmente por parte de la ultraderecha política y la Conferencia Episcopal francesa, quienes interpretaron ciertos elementos como una burla de la Última Cena. En respuesta, Jolly defendió el espectáculo como una “gran fiesta pagana” que celebraba a los dioses del Olimpo, incluyendo a Dionisio, interpretado por el cantante Philippe Katerine con el cuerpo pintado de azul.





