El Laboratorio de Energía del Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas” (IFUAP) ha estado operando desde 2014, consolidándose como un centro de investigación líder en proyectos colaborativos a nivel nacional e internacional. Dirigido por el doctor Enrique Quiroga González, este laboratorio se enfoca en diversos desarrollos que incluyen sensores, baterías y micromaquinado de semiconductores, así como la investigación de nuevos materiales para el almacenamiento de energía. Su objetivo es proponer alternativas sustentables y económicas en medio de la creciente demanda global por fuentes renovables y limpias de energía.
El laboratorio ha establecido colaboraciones significativas en el ámbito energético, siendo clave en la formación de la Red Temática de Almacenamiento de Energía-Conacyt. Iniciada con 60 investigadores, esta red ahora cuenta con la participación de aproximadamente 150 académicos de instituciones como la UNAM, el IPN, la UANL y el CICY, entre otras.
El doctor Quiroga, representante de la red desde 2017, destacó la organización exitosa del congreso bienal “Energy Storage Discussions”, un evento reconocido en la comunidad científica.
En cuanto a los proyectos específicos del laboratorio, se destaca la investigación sobre baterías de sodio, utilizando carbón expandido derivado de residuos de cáscara de coco en colaboración con la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y financiamiento del Conacyt. También se ha desarrollado electrodos a base de carbones duros para baterías de iones de sodio, en colaboración con la Universidad Tecnológica de Panamá.
El laboratorio está explorando el uso de materiales como el silicio no puro (grado metalúrgico) para la producción de baterías más económicas y de mayor capacidad. Aunque el silicio de grado metalúrgico es menos costoso que el electrónico, se ha demostrado que tiene una capacidad de almacenamiento considerablemente superior, lo que lo hace ideal para aplicaciones en autos eléctricos y otras tecnologías de almacenamiento de energía.
El próximo paso para el laboratorio es optimizar el tratamiento del silicio de grado metalúrgico para mejorar su estabilidad y eficiencia en ciclos de uso prolongados, lo cual representa un avance significativo en el campo de la energía renovable y sostenible.





