En medio del caos generado por los bloqueos de taxistas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), la plataforma Uber México emitió un comunicado oficial en respuesta al anuncio de nuevos operativos de la Guardia Nacional destinados a inhibir su operación en zonas federales.
La empresa señaló que cualquier intento de detención o sanción contra sus socios conductores ignoraría un mandato judicial vigente.
Uber recordó a las autoridades y a la opinión pública que cuentan con una suspensión definitiva dictada por un juez federal, la cual ordena específicamente a la Guardia Nacional:
Cesar las detenciones: La autoridad tiene prohibido detener a conductores de la plataforma por el simple hecho de prestar el servicio en aeropuertos o puertos.
Respetar el libre tránsito: La resolución judicial establece que el modelo de negocio de Uber no está sujeto a las mismas regulaciones que los taxis concesionados de zona federal.
El pronunciamiento de la plataforma llega como una “barrera legal” ante las consignas de los taxistas que esta mañana bloquearon la Terminal 1 bajo el lema “¡Fuera Uber!”. La empresa reiteró que su prioridad es la seguridad de los usuarios y el derecho de los ciudadanos a elegir su medio de transporte preferido para llegar o salir de las terminales aéreas.
“Esperamos que las autoridades actúen conforme a derecho y respeten la suspensión definitiva que impide a la Guardia Nacional interferir con la operación de nuestra plataforma”, subrayó Uber en su boletín.
¿Qué significa esto para el usuario?
A pesar de la postura de la empresa, la realidad operativa en el AICM sigue siendo compleja:
Riesgo de multas: Aunque existe la suspensión, en la práctica, algunos elementos de la Guardia Nacional continúan aplicando sanciones, lo que obliga a los conductores a recurrir a amparos individuales.
Seguridad: Uber recomienda a los usuarios mantener la comunicación con sus conductores para coordinar puntos de encuentro que eviten confrontaciones directas con los grupos de taxistas manifestantes.
Este choque de posturas ocurre en una semana donde la movilidad y la seguridad han acaparado la agenda nacional, dejando a miles de viajeros en medio de una disputa legal y gremial que parece lejos de resolverse.





