El gobierno de Estados Unidos anunció una nueva visión geopolítica y de seguridad denominada “Gran América del Norte” (Greater North America), que redefine su perímetro estratégico desde Groenlandia hasta Ecuador.
De acuerdo con el planteamiento, impulsado bajo la administración de Donald Trump, esta estrategia considera como una sola zona de seguridad a todos los países y territorios ubicados al norte del ecuador, abarcando desde Alaska hasta Guyana.
El enfoque parte de criterios geográficos y estratégicos, al señalar que esta región comparte características como su cercanía con el Atlántico y el Pacífico, así como su ubicación al norte de barreras naturales como la Amazonía y la Cordillera de los Andes.
La propuesta establece que, en el hemisferio norte de este bloque, Estados Unidos reforzará su presencia militar y cooperación con países aliados para proteger el perímetro inmediato de seguridad. Mientras tanto, en el sur del continente —por debajo del ecuador— se buscará fortalecer alianzas mediante una mayor corresponsabilidad en defensa, especialmente en el Atlántico y el Pacífico sur.
Asimismo, el plan contempla la protección conjunta de infraestructura crítica y recursos estratégicos, retomando esquemas históricos de cooperación militar similares a los implementados durante la Segunda Guerra Mundial.
Esta nueva estrategia ha generado debate entre analistas internacionales, al redefinir la forma en que Washington concibe su entorno regional y sus alianzas en el continente americano.





