El parlamento de Israel, la Knesset, aprobó este 30 de marzo una controvertida ley que establece la pena de muerte como castigo predeterminado para prisioneros palestinos declarados culpables de ataques mortales.
La decisión fue tomada en el marco del Día de la Tierra Palestina, una fecha simbólica para la población palestina, lo que ha intensificado las reacciones en torno a la medida.
De acuerdo con el proyecto aprobado, las personas condenadas a muerte serán recluidas en instalaciones separadas, sin derecho a recibir visitas, salvo personal autorizado por autoridades de Tel Aviv. Además, las consultas legales se realizarán exclusivamente por videollamada.
La normativa también contempla que los tribunales puedan imponer la pena capital sin necesidad de que los fiscales la soliciten, ni de alcanzar unanimidad en sus resoluciones. Asimismo, los tribunales militares en la Cisjordania estarán facultados para dictar sentencias de muerte.
Tras la aprobación, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, uno de los principales promotores de la iniciativa, fue captado celebrando la decisión.
La medida ha generado preocupación y debate a nivel internacional, debido a sus implicaciones en materia de derechos humanos y justicia en la región.





