Un jurado emitió un fallo histórico al responsabilizar parcialmente a las plataformas digitales por los efectos de adicción en menores de edad, tras resolver a favor de una demandante en un caso individual que marca precedente en la regulación tecnológica.
De acuerdo con la resolución, la demandante —identificada como Kayleigh GM— recibirá una indemnización de 3 millones de dólares por los daños ocasionados. En el veredicto, el jurado determinó que la empresa Meta deberá cubrir el 70% del monto, mientras que YouTube asumirá el 30% restante.
Este caso se distingue por tratarse de una demanda individual, a diferencia de otro proceso reciente en Nuevo México, donde se impusieron sanciones generales de hasta 5 mil dólares por cada violación, acumulando una cifra cercana a los 375 millones de dólares.
El fallo refuerza el creciente escrutinio sobre las grandes tecnológicas y su responsabilidad en el diseño de plataformas que, según expertos, pueden fomentar conductas adictivas, especialmente entre niños y adolescentes.
Además, abre la puerta a nuevas acciones legales y presiona a las compañías a implementar cambios en sus algoritmos y políticas de protección para usuarios menores de edad.





