La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas calificó como una señal positiva la estrategia de reapertura gradual para la exportación de ganado mexicano evaluada por la Secretaría de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins.
Bajo un criterio de riesgo geográfico, se perfila que el proceso de normalización comercial inicie por el cruce fronterizo de Sonora, impulsado por el trabajo coordinado entre el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria y el Departamento de Agricultura estadounidense para contener la propagación de la plaga.
De acuerdo con el reporte oficial al 30 de marzo, México registra mil 369 casos activos de gusano barrenador, de los cuales únicamente 40 se localizan en la zona centro-sur de Tamaulipas y uno en Nuevo León, sin que se identifique un avance hacia la franja fronteriza.
La presidencia de la CNOG destacó que estas cifras demuestran la efectividad de las medidas de vigilancia y respuesta focalizada, aunque subrayó la necesidad de redoblar esfuerzos en Nuevo León para evitar que la plaga se aproxime a la división política con los Estados Unidos.
El impacto económico por el cierre de la exportación de ganado bovino se estima en mil 200 millones de dólares para México y cerca de 5 mil millones de dólares en valor no realizado para la industria estadounidense, lo que resalta el carácter estratégico de la cadena pecuaria binacional.
Ante este escenario, la organización de ganaderos hizo un llamado a los productores nacionales para mantener la colaboración con las autoridades federales, con el objetivo de consolidar las condiciones sanitarias que permitan restablecer el flujo comercial y la movilización de ganado en el corto plazo.





