Un informe elaborado por investigadores de la Universidad de las Naciones Unidas y presentado esta semana alerta que el planeta ha entrado en una nueva etapa denominada “bancarrota hídrica global”, en la que muchas fuentes de agua ya no pueden recuperarse a niveles históricos tras décadas de uso excesivo y degradación ambiental.
Según el estudio, el término tradicional de “crisis hídrica” ya no describe con precisión la situación actual, debido a que numerosos sistemas de agua superficial y subterránea han sido sobreexplotados a tal grado que sus reservas ya no pueden renovarse, lo que genera un estado de agotamiento irreversible.
El informe destaca que vastas extensiones de cuerpos de agua como lagos, ríos, acuíferos y humedales han perdido grandes cantidades de agua en las últimas décadas, y que esta reducción contribuye a la disminución de la disponibilidad de agua para uso doméstico, agrícola e industrial. También señala que el cambio climático, junto con la contaminación y la extracción continua, está agravando estas tendencias a nivel mundial.
Con base en estos hallazgos, los investigadores instan a que se reformule la gestión global del agua, reconociendo que muchos sistemas hídricos ya han cruzado un umbral de sostenibilidad, y enfatizan la necesidad de un enfoque más profundo y a largo plazo para la conservación de los recursos hídricos y la adaptación a esta nueva realidad.





