El empresario Elon Musk aceptó pagar una multa millonaria para resolver las acusaciones presentadas por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), relacionadas con la omisión de información oportuna durante su proceso de adquisición de Twitter en 2022. El acuerdo busca finalizar la demanda presentada en 2025, la cual señalaba que el magnate no notificó a tiempo haber superado el umbral del 5% de las acciones de la compañía.
La controversia se centró en un retraso de 11 días en la divulgación de su participación accionaria. Según el regulador, este incumplimiento permitió a Musk continuar adquiriendo títulos a precios más bajos antes de que el mercado reaccionara a su intención de compra, lo que presuntamente derivó en pérdidas superiores a los 150 millones de dólares para otros accionistas.
El convenio, que está a la espera de la aprobación definitiva por parte de un juez federal, se estableció bajo la condición de que el propietario de la plataforma X no admita responsabilidad alguna en los hechos señalados. Esta resolución marca un nuevo episodio en la compleja relación legal entre Musk y las autoridades regulatorias estadounidenses tras la transacción de 44,000 millones de dólares que transformó la red social.





