El actor mexicano Mario Cid murió a los 93 años, informó la Asociación Nacional de Actores (ANDA), que confirmó el deceso del también guionista y director, además de padre de la actriz y comediante Mara Escalante, conocida por su personaje María de todos los ángeles.
A través de un comunicado, la ANDA destacó su trayectoria y recordó que era socio honorario del sindicato. La organización expresó condolencias a familiares, amistades y colegas del medio artístico. Hasta el momento no se han dado a conocer las causas del fallecimiento y Mara Escalante no ha emitido mensajes públicos al respecto.
Trayectoria en cine y televisión
Mario Chávez García Cid, su nombre completo, nació el 27 de junio de 1932 en Tampico, Tamaulipas. Desde joven dejó su ciudad natal para perseguir su meta de convertirse en actor, camino que lo llevó a desarrollar una carrera de más de siete décadas en la industria cinematográfica mexicana.
Su debut en la pantalla grande ocurrió en 1956 con El águila negra contra los enmascarados de la muerte. Durante los años siguientes participó en diversas producciones, muchas de ellas dentro del cine popular de la época, como Al compás del rock and roll (1957), Locos peligrosos (1957) y El águila negra en la ley de los fuertes (1958).
Con el paso del tiempo obtuvo papeles de mayor presencia en filmes como Refifí entre las mujeres (1958), Suerte te dé Dios (1961) y El Yaqui (1969). Su filmografía como actor supera los 160 créditos, aunque su actividad frente a cámaras disminuyó notablemente después de la década de los noventa.
En televisión participó en producciones como Mujer, casos de la vida real, Barrera de amor y proyectos más recientes como Ahí te encargo a mi mamá (2021), dirigida por su hija, y la serie Me muero por Marilú.
Trabajo como guionista y director
Además de actuar, Cid incursionó en la escritura y la dirección. En los años setenta trabajó como guionista en cintas como Los vampiros de Coyoacán (1974) y Muerte a sangre fría (1978). Su debut como director llegó con Esta y l’otra con un sólo boleto (1983), donde también participó en el guion.
A lo largo de su carrera también escribió para películas como El Caín del Bajío, Mauro el mojado y Última llamada. Una de sus obras más significativas fue En carne propia (1996), adaptación cinematográfica del monólogo teatral Bandera negra, pieza que él mismo interpretó durante más de dos décadas y que consideraba especialmente cercana a su propia vida.
Con su fallecimiento, el cine mexicano pierde a un artista que participó activamente en distintas etapas de la industria, tanto frente como detrás de cámaras.





