El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba sufrió una desconexión total este lunes sumiendo a la isla entera en un apagón nacional.
La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) confirmó que el colapso ocurrió alrededor de las 13:40 hora local, afectando a unos 10 millones de habitantes y paralizando casi por completo la actividad económica y social del país.
Este incidente representa el sexto apagón nacional registrado en los últimos 18 meses, evidenciando el crítico estado de una infraestructura energética envejecida.
Las autoridades del Ministerio de Energía y Minas informaron que, aunque no se reportaron averías en las termoeléctricas al momento de la desconexión, se han activado protocolos de emergencia cuya recuperación podría demorar varios días debido a la falta de combustible y la complejidad de reiniciar la red desde cero.
La crisis se ha visto agravada en los últimos meses por el bloqueo petrolero impuesto por el gobierno de Estados Unidos, que ha dificultado la llegada de suministros esenciales tras la caída del envío de crudo desde Venezuela.
Antes del colapso total de este lunes, el gobierno ya había anticipado que el 62 por ciento del territorio nacional permanecería a oscuras durante las horas de mayor demanda, una situación que ha detonado protestas sociales en diversas ciudades de la isla en los últimos días.
Mientras los equipos técnicos trabajan en la creación de “islas de generación” para reconectar paulatinamente las provincias, la población enfrenta dificultades críticas en servicios básicos como el suministro de agua, la conservación de alimentos y la atención hospitalaria.
El gobierno cubano mantiene abiertas líneas de comunicación con la comunidad internacional y ha confirmado que existen gestiones diplomáticas con Washington para buscar una salida negociada a la presión energética que asfixia a la nación caribeña.





