El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que la zona metropolitana de Puebla, la región de Izúcar de Matamoros y el centro del país registrarán el desarrollo de tormentas con actividad eléctrica y la posible caída de granizo durante la última semana de mayo. Boris Hernández, especialista del organismo federal, señaló que estas condiciones climáticas derivan del contraste térmico diario, el cual genera temperaturas elevadas al mediodía y descensos bruscos de temperatura durante la tarde y la noche.
De acuerdo con las estimaciones técnicas del SMN, se prevé que el potencial de precipitaciones se intensifique hacia el próximo miércoles, día en el que se esperan lluvias de fuerte intensidad en la mayor parte del territorio poblano. El organismo técnico detalló que este comportamiento meteorológico comenzará a disminuir de manera gradual a partir del viernes, periodo en el que la actividad pluvial se reducirá a chubascos aislados localizados principalmente en las regiones del sur y el centro de la entidad.
Por otra parte, respecto a las versiones difundidas sobre la próxima llegada del fenómeno climático global conocido coloquialmente como “Súper Niño” para los meses de junio y julio, la institución aclaró que los protocolos internacionales de la meteorología únicamente clasifican este evento en las categorías de débil, moderado y fuerte. La dependencia explicó que la comunidad científica mantiene bajo observación el establecimiento formal del fenómeno para determinar su impacto específico en el territorio nacional, el cual suele manifestarse con un incremento de lluvias en los estados del norte.
Finalmente, el especialista del Servicio Meteorológico Nacional anticipó que, con base en las investigaciones y modelos de proyección actuales, los efectos más severos de este ciclo climático se manifestarán durante el próximo año. Los análisis preliminares indican que el fenómeno evolucionará hacia una condición de intensidad fuerte en 2027, lo que provocará una alteración y una intensificación en los sistemas meteorológicos habituales, modificando los patrones de lluvia registrados en el país.





