El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país se retirará en un plazo de dos a tres semanas del conflicto relacionado con Irán y dejó claro que no asumirá responsabilidad sobre la seguridad en el Estrecho de Ormuz.
Durante sus declaraciones, el mandatario afirmó que otras naciones deberán encargarse de garantizar el tránsito energético en esta vía clave para el comercio mundial de petróleo y gas.
“Nos iremos muy pronto. Y si Francia, el Reino Unido o cualquier otro país quiere su petróleo o su gas… que vayan ellos mismos al Estrecho de Ormuz y lo saquen”, expresó.
Trump subrayó que Estados Unidos ya realizó acciones militares significativas en la zona, incluyendo ataques a instalaciones relacionadas con la fabricación de misiles, por lo que consideró que no hay razón para mantener su presencia.
Asimismo, sostuvo que países como China y potencias europeas deberán asumir su propia seguridad energética: “No es nuestro problema lo que pase en el estrecho… que se las arreglen por su cuenta”.
El mandatario también minimizó los riesgos en la región, al señalar que, desde su perspectiva, el tránsito por el Estrecho de Ormuz podría mantenerse seguro, pese a las tensiones geopolíticas.
El Estrecho de Ormuz es una de las rutas más importantes del mundo para el transporte de hidrocarburos, por donde transita aproximadamente una quinta parte del suministro global de petróleo, lo que convierte cualquier cambio en su control o seguridad en un tema de alta relevancia internacional.





