El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia tras cuestionar la capacidad de la OTAN para responder ante un conflicto global de gran escala.
Durante declaraciones recientes, Trump aseguró que la alianza atlántica no estaría presente en caso de una eventual “gran guerra”, expresión con la que hizo alusión a un posible conflicto de dimensiones mayores. “La OTAN no estará ahí si alguna vez tenemos la ‘gran guerra’… ojalá que no ocurra”, afirmó.
El exmandatario también sugirió que mantiene mejores relaciones con actores vinculados a ese escenario hipotético que con la propia OTAN, lo que ha generado interpretaciones sobre su postura frente a la política exterior tradicional de Estados Unidos y sus alianzas estratégicas.
Estas declaraciones se suman a una serie de críticas que Trump ha realizado en el pasado contra la organización, a la que ha cuestionado por el nivel de aportaciones de sus miembros y su efectividad como bloque de defensa colectiva.
Analistas consideran que este tipo de posicionamientos podrían influir en el debate político rumbo a futuras decisiones en materia de seguridad internacional, especialmente en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y conflictos regionales.





