Ante la inminente amenaza de una ofensiva militar por parte de Estados Unidos, cientos de ciudadanos iraníes se congregaron en el emblemático Puente Blanco de la ciudad de Ahvaz, formando una cadena humana como escudo simbólico y físico.
Esta movilización civil busca proteger uno de los puntos estratégicos de infraestructura que el presidente Donald Trump ha señalado como posibles objetivos de ataque antes del vencimiento del ultimátum programado para las 00:00 GMT del 8 de abril.
La protesta pacífica en Ahvaz, capital de la provincia de Juzestán, rica en recursos petroleros, refleja el estado de alerta máxima en el que se encuentra la población civil iraní. Mientras la Unión Europea califica de “ilegales” las posibles agresiones contra infraestructura no militar, los ciudadanos en el terreno han optado por ocupar puentes y centrales eléctricas en un intento por disuadir una campaña de bombardeos que, según líderes internacionales, tendría consecuencias humanitarias catastróficas.
Esta muestra de resistencia civil ocurre en las horas más tensas de la crisis, con el mundo observando si la diplomacia logrará frenar el inicio de las hostilidades al finalizar la tregua.
Civiles iraníes forman cadena humana en el Puente Blanco de Ahvaz para proteger infraestructura clave
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