La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, instruyó una investigación exhaustiva tras el derrame de hidrocarburos registrado en el Golfo de México, además de ordenar la separación de tres funcionarios presuntamente vinculados con el incidente.
De acuerdo con el Grupo Interinstitucional, los servidores públicos separados de sus funciones ocupaban cargos clave en materia de seguridad ambiental y control de derrames dentro de Petróleos Mexicanos (Pemex). La medida forma parte de un compromiso con la transparencia, la rendición de cuentas y la protección del medio ambiente.
El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, informó que desde el primer momento se activó un operativo integral con base técnica y científica, estructurado en cuatro frentes: operativo, científico, ambiental y social.
Como parte de estas acciones, se desplegaron más de 3,300 elementos, junto con 25 embarcaciones, 48 vehículos, 9 aeronaves y drones, además de la instalación de más de 5 mil metros de barreras de contención. Este despliegue permitió mantener vigilancia en la zona de la Sonda de Campeche y realizar recorridos en más de 630 kilómetros de litoral.
Hasta el momento, se han atendido 48 playas y recolectado alrededor de 915 toneladas de residuos contaminados con hidrocarburo, los cuales son trasladados a plantas autorizadas para su tratamiento.
En materia ambiental, autoridades han realizado más de mil recorridos en estados como Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, sin que hasta ahora se haya detectado mortandad masiva de especies, pese a la presencia de más de 11 mil especies en la región.
Por su parte, la secretaria de Energía, Luz Elena González, informó que se destinarán 30 millones de pesos para apoyar a cooperativas pesqueras, además de la entrega de apoyos económicos a más de 3 mil pescadores.
Las investigaciones preliminares, encabezadas por la secretaria de Ciencia, Rosaura Ruiz Gutiérrez, apuntan a que el derrame se originó en febrero en la zona Abkatún-Cantarell, derivado de una posible fuga en un oleoducto, la cual habría sido ocultada y atendida de manera irregular.
Entre las anomalías detectadas destacan fallas en la integridad del ducto, omisión de reportes, contradicciones en los registros operativos y retrasos en el cierre de válvulas, lo que habría incrementado la magnitud del incidente.
Ante estos hechos, Pemex ya presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República y la Secretaría Anticorrupción para deslindar responsabilidades.
Finalmente, el gobierno federal anunció la creación del Observatorio Permanente del Golfo de México, con el objetivo de fortalecer el monitoreo ambiental, la prevención de riesgos y la coordinación científica ante futuras contingencias.
Las autoridades reiteraron que las acciones continuarán hasta lograr la recuperación total de los ecosistemas afectados y garantizar la atención a las comunidades costeras.









