El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, afirmó que su país tiene una identidad marcada por la migración y rechazó cualquier postura xenófoba.
“España es hija de la migración, y no va a ser madre de la xenofobia”, expresó el mandatario, al destacar la importancia de la inclusión y el respeto hacia las personas migrantes.
Sánchez subrayó que la historia de España está vinculada a procesos migratorios, tanto de salida como de llegada, por lo que defendió la necesidad de mantener políticas basadas en la convivencia, la diversidad y los derechos humanos.
El posicionamiento del líder español se da en un contexto internacional donde el debate sobre migración ha cobrado relevancia, con posturas encontradas sobre cómo abordar este fenómeno.





