En el marco de las actividades comunitarias y culturales paralelas a la Copa del Mundo de la FIFA 2026, el director general del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), Abraham Carro, presentó un balance histórico sobre el impacto de las nuevas generaciones en el denominado “Mundial Social”, una iniciativa del Gobierno Federal diseñada para democratizar los beneficios de la justa deportiva y transformar el entorno urbano de los sectores más vulnerables del país.
El funcionario federal destacó que la respuesta de las y los jóvenes mexicanos ha superado todas las expectativas proyectadas, consolidando una movilización civil sin precedentes que busca rescatar el tejido social a través del arte urbano, la dignificación de la infraestructura pública y el trabajo comunitario.
Cifras históricas: Murales, canchas y trabajo comunitario
A través de sus canales oficiales, el titular del Imjuve desglosó los alcances métricos que ha tenido este despliegue operativo a nivel nacional, destacando tres pilares fundamentales de acción colectiva:
Muralismo mundialista: Como parte de la expresión identitaria y artística de la juventud, se han diseñado y pintado un total de 4 mil 645 murales temáticos en diversas entidades federativas, vistiendo las calles con motivos culturales y deportivos.
Rescate de infraestructura: Con el objetivo de dejar un legado material duradero tras el torneo de la FIFA, las brigadas juveniles han logrado la intervención y rehabilitación integral de 6 mil 875 canchas deportivas comunitarias, dotando de espacios dignos a barrios y colonias populares.
Fuerza del tequio voluntario: Carro resaltó que una cifra récord de 1 millón 318 mil jóvenes se han sumado activamente a las jornadas de “tequio” (trabajo comunitario coordinado) en áreas recreativas, participando en labores de limpieza, pintura, reforestación y mantenimiento general de los complejos deportivos.
Inclusión y arraigo comunitario frente a la fiesta del fútbol
Este masivo esfuerzo de política social y juvenil corre de forma paralela a otras acciones del gobierno, como el reciente anuncio de que la estudiante científica Estrella lanzará el volado inaugural en el Estadio Azteca o la premiación con boletos mundialistas a las campeonas universitarias de futsal de la UACh por parte del IMSS.
Juventud en el epicentro de la transformación: El director del Imjuve puntualizó que el éxito del Mundial 2026 no debe medirse únicamente en ganancias macroeconómicas, sino en el impacto real que deje dentro de los barrios de México. “Las y los jóvenes están demostrando que el deporte es la mejor herramienta de paz y transformación. Con más de 1.3 millones de participantes en tequios y miles de canchas recuperadas, el Mundial Social es una realidad que pertenece a la gente. La juventud mexicana no es solo espectadora de este torneo histórico; es la verdadera protagonista del cambio y de la recuperación de nuestros espacios públicos”, concluyó firmemente Abraham Carro.





