El Comando Sur de Estados Unidos ejecutó un ataque contra una embarcación en aguas del Caribe, resultando en la muerte de tres tripulantes que presuntamente realizaban actividades de narcotráfico.
La operación, denominada Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, fue autorizada por el general Francis L. Donovan bajo el argumento de que el navío era operado por organizaciones designadas como terroristas.
Según el reporte oficial emitido por las autoridades militares, la inteligencia previa confirmó que la lancha transitaba por rutas marítimas utilizadas habitualmente para el traslado de sustancias ilícitas.
Este incidente se suma a una serie de acciones letales que Washington ha intensificado en la región durante los últimos meses como parte de su actual estrategia de vigilancia naval.
El informe detalló que el ataque no generó bajas entre el personal militar estadounidense involucrado en la interceptación. Con este suceso, la cifra de decesos vinculados a las incursiones de la Fuerza de Tarea en la zona del Caribe supera el centenar de individuos, en un contexto de endurecimiento de las políticas de seguridad y combate al crimen organizado transnacional.





