El Comando de Estados Unidos para África (AFRICOM) informó mediante un comunicado oficial que fuerzas militares estadounidenses, en una operación conjunta y coordinada con el Ejército de Nigeria, ejecutaron una serie de ataques aéreos de precisión el pasado lunes contra un campamento estratégico de militantes del Estado Islámico (ISIS) en la región noreste de Nigeria.
La ofensiva conjunta tuvo como objetivo neutralizar un centro de operaciones y entrenamiento que el grupo yihadista utilizaba para planificar ataques contra la población civil y las fuerzas de seguridad en la cuenca del Lago Chad.
Golpes de precisión y cooperación bilateral
De acuerdo con el reporte de AFRICOM, la operación combinó capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento para asegurar el éxito del bombardeo y minimizar los riesgos colaterales:
Foco geográfico: Los ataques se concentraron en una zona remota del estado de Borno, bastión histórico de las facciones leales a la Provincia del Estado Islámico en África Occidental (ISWAP, por sus siglas en inglés).
Evaluación de daños: Los primeros informes de las fuerzas armadas aliadas sugieren la destrucción total de la infraestructura del campamento, así como la neutralización de un número significativo de combatientes e inventario de armamento pesado. No se reportaron bajas ni heridos entre el personal militar estadounidense o nigeriano.
Compromiso con la estabilidad de África Occidental
El comando militar estadounidense con sede en Stuttgart, Alemania, enfatizó que este despliegue responde a las solicitudes de asistencia del gobierno nigeriano para frenar la expansión del extremismo violento en la región subsahariana.
“Esta operación conjunta demuestra el compromiso inquebrantable de los Estados Unidos de trabajar al lado de nuestros socios nigerianos para degradar las capacidades de las organizaciones extremistas violentas. Seguiremos presionando estas redes terroristas para privarlas de santuarios desde donde desestabilizar la región”, puntualizó el comunicado de AFRICOM.
Las autoridades de seguridad en Abuya, la capital de Nigeria, confirmaron que sus tropas de infantería iniciaron una fase de patrullaje y limpieza en la zona del bombardeo para asegurar el perímetro y recopilar material de inteligencia abandonado por los militantes en retirada.




