El Departamento de Estado de los Estados Unidos, en coordinación con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), anunció una estricta restricción de viaje para los ciudadanos estadounidenses y residentes legales que hayan estado recientemente en zonas de riesgo del continente africano.
A partir de la entrada en vigor de esta directriz, cualquier persona que haya permanecido o transitado por la República Democrática del Congo (RDC), Uganda o Sudán del Sur en los últimos 21 días (tres semanas) tendrá prohibido ingresar a territorio estadounidense a través de las terminales aéreas habituales de Nueva York, Miami, Los Ángeles o Atlanta. El flujo de estos pasajeros se concentrará de forma obligatoria en un solo punto del país.
La orden federal estipula que el Aeropuerto Internacional de Washington Dulles (IAD), ubicado en el estado de Virginia y que da servicio a la capital estadounidense, será la única puerta de entrada autorizada para este grupo específico de viajeros:
La decisión de canalizar todos los vuelos y pasajeros hacia Dulles responde a la necesidad de centralizar los recursos médicos y de inteligencia sanitaria, permitiendo que personal especializado de los CDC realice exámenes médicos exhaustivos y entrevistas de rastreo de contactos a su llegada.
El plazo establecido de tres semanas responde estrictamente al periodo de incubación estándar de diversas enfermedades infectocontagiosas de alta peligrosidad (como los brotes endémicos de Ébola o variantes de Mpox), garantizando que los viajeros estén libres de síntomas antes de reincorporarse a sus comunidades.
El gobierno estadounidense ha instruido a las aerolíneas internacionales a verificar de forma rigurosa los itinerarios y pasaportes de sus usuarios antes del abordaje en aeropuertos de conexión en Europa y África. Aquellas compañías que trasladen a pasajeros provenientes de las tres naciones mencionadas a un aeropuerto estadounidense distinto a Washington Dulles se enfrentarán a severas sanciones económicas y al retorno inmediato de la aeronave.
El Departamento de Estado instó a sus ciudadanos que aún se encuentran en la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur a ponerse en contacto con las embajadas locales para ajustar sus planes de vuelo de retorno y evitar contratiempos o cancelaciones en las escalas previas a su llegada a la Unión Americana.





