En una muestra de la sólida confianza del capital internacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, informaron que el país captó una cifra histórica de 23 mil 591 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED) durante el primer trimestre de 2026.
Esta marca representa el nivel más alto reportado para un arranque de año desde que se tienen registros, logrando un notable crecimiento del 10.4% en comparación con el mismo periodo de 2025, superando las expectativas del mercado ante las tensiones comerciales globales y la víspera de la revisión del T-MEC.
Confianza corporativa: Las empresas reinvierten en el país
El desglose de los datos oficiales presentados por la Secretaría de Economía revela que el motor principal de este récord fue la confianza de las firmas que ya operan dentro del territorio nacional:
Reinversión de utilidades: Escaló de manera contundente un 33.5%, aportando 22 mil 222 millones de dólares al total trimestral, una señal de que las corporaciones ven un panorama favorable a mediano y largo plazo.
Nuevas inversiones: Registraron una expansión del 7.5%, alcanzando los mil 705 millones de dólares enfocados a la apertura de infraestructura productiva.
Sectores dinámicos: La mayor inyección de capital se concentró en la manufactura automotriz avanzada (electromovilidad en el Bajío), servicios financieros, construcción, minería y, de forma muy destacada, la fabricación de componentes electrónicos y centros de datos vinculados al desarrollo de Inteligencia Artificial (IA).
Socios clave y el auge de las exportaciones
Estados Unidos se consolidó firmemente como el principal emisor de capital hacia el país con 10 mil 210 millones de dólares (un repunte anual del 23.3%), seguido en el orden de relevancia por España, Australia, Japón y Canadá.
“Tenemos finanzas públicas sanas, un mercado interno fuerte y, además, exportamos más de lo que importamos, lo que apuntala nuestra balanza comercial. Están pensando que la economía mexicana va a aumentar su participación regional y que le va a ir muy bien”.
— Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México.
Geográficamente, la captación de este flujo histórico de inversiones se mantuvo focalizada de manera primordial en la Ciudad de México, el Estado de México, Nuevo León, Baja California y Jalisco, consolidando la posición estratégica de la República Mexicana para el fenómeno de la relocalización de empresas de alta tecnología (nearshoring).





