El periodista de investigación del diario estadounidense The Los Angeles Times, Steve Fisher, ratificó en su totalidad el contenido de su reciente reportaje y afirmó que se mantiene firme en sus revelaciones, a pesar de los desmentidos categóricos emitidos de manera conjunta por los gobernadores Américo Villarreal Anaya (Tamaulipas) y Alfonso Durazo Montaño (Sonora).
La polémica estalló tras la publicación de un artículo que asegura que ambos mandatarios estatales —pertenecientes al partido oficialista Morena— están bajo la lupa de agencias de seguridad e inteligencia de los Estados Unidos. Según el comunicador, las autoridades norteamericanas tomaron la determinación de cancelarles sus visas diplomáticas y de turista, obligándolos a recurrir a un estatus migratorio excepcional y condicionado para poder ingresar a territorio estadounidense.
“Mantengo firme mi artículo. Ese es su punto de vista, pero tengo fuentes verídicas de que su visa está cancelada y que tiene este permiso para entrar a EU”, defendió Fisher en entrevista para medios locales al ser cuestionado sobre las posturas de rechazo de los gobiernos involucrados.
El trabajo periodístico de Steve Fisher detalla una serie de supuestas restricciones de movilidad internacional y expedientes abiertos en Washington en contra de los ejecutivos estatales del norte de México:
El reporte señala que agencias federales de EE. UU. mantienen expedientes abiertos sobre el entorno de ambos gobernadores en relación con temas de seguridad fronteriza y el flujo de precursores químicos.
Fisher insiste en que las visas ordinarias de Durazo y Villarreal fueron revocadas por el Departamento de Estado.
El periodista sostiene que los cruces fronterizos que realizan los mandatarios para reuniones bilaterales se efectúan bajo la figura jurídica de un permiso humanitario o de interés público de ingreso temporal (Parole), gestionado de forma excepcional para fines estrictamente oficiales y diplomáticos.
Por su parte, los equipos de comunicación social y las representaciones jurídicas de los gobiernos de Sonora y Tamaulipas descalificaron de forma enérgica el reportaje, calificándolo como una pieza de “guerra sucia” basada en filtraciones falsas y sin sustento documental:
El mandatario sonorense ha negado tener cualquier tipo de restricción migratoria o investigación penal en su contra en el extranjero, argumentando que su relación con las autoridades de Arizona y de la Casa Blanca es estrecha, fluida y transparente en el marco de los acuerdos económicos de la región.
El gobierno tamaulipeco tachó las afirmaciones de Fisher de calumniosas, asegurando que las actividades binacionales y las mesas de seguridad con las agencias estadounidenses en la frontera común se llevan a cabo de manera regular y sin contratiempos legales de índole personal para el gobernador.





