El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) definió su estrategia operativa de cara al desarrollo de la Copa del Mundo de la FIFA. El titular de la dependencia, Tom Homan, detalló cuál será el enfoque exclusivo de los agentes federales durante los partidos del torneo deportivo que se disputarán en territorio estadounidense.
La postura oficial busca esclarecer el papel de la corporación en medio de la justa internacional, cuya organización es compartida conjuntamente con México y Canadá.
Enfoque de seguridad y no de detención masiva
Ante los cuestionamientos sobre posibles operativos en las sedes del torneo, el funcionario estadounidense acotó las funciones de los elementos a su cargo durante el evento global:
Aclaración institucional: La misión prioritaria de la dependencia en los recintos deportivos “no es arrestar a personas que estén en el país de manera ilegal”, declaró Homan en una entrevista concedida para la cadena televisiva ABC.
Excepción operativa: El directivo matizó que no habrá omisiones si se vulnera la ley de forma grave: “Si encontramos un problema de seguridad nacional y este involucra a un extranjero ilegal, por supuesto que vamos a tomar medidas al respecto”, puntualizó.
Temor e incertidumbre entre la comunidad migrante
El anuncio del ICE se presenta en un momento complejo, marcado por la férrea estrategia migratoria que Washington implementa contra las personas en situación indocumentada.
Impacto en los aficionados: Diversas organizaciones civiles han reportado que las políticas de control vigentes han sembrado temor e incertidumbre entre la población de origen extranjero. Existe una preocupación generalizada ante la posibilidad de que asistir a los estadios de fútbol o interactuar en las inmediaciones de los encuentros pueda derivar en arrestos o procesos de deportación inmediatos.





