La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respaldó públicamente el debate nacional desatado tras la publicación de la carta de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, en la que este advirtió sobre presuntas estrategias de agencias de Estados Unidos para debilitar a la llamada Cuarta Transformación y debilitar al gobierno entrante.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria calificó el documento y las reacciones políticas derivadas como un ejercicio “muy importante” para la memoria histórica y la defensa de la soberanía nacional, cerrando filas con la postura de dignidad bilateral frente al gobierno de Donald Trump expuesta por el expresidente.
Un ataque directo a la oposición
Al profundizar en las críticas que los bloques opositores lanzaron contra la misiva de López Obrador, Sheinbaum Pardo endureció su discurso y lanzó un severo cuestionamiento a los detractores de su proyecto de nación:
“Quienes se oponen al proyecto de transformación no están en contra del movimiento, sino del pueblo de México”, sentenció de manera categórica la titular del Ejecutivo Federal, argumentando que la derecha suele aplaudir las presiones externas en lugar de defender los intereses de los ciudadanos.
Defensa de la soberanía y continuidad
Sheinbaum aprovechó el espacio para reiterar los ejes de su propia política exterior, coincidiendo con el espíritu de la carta de AMLO:
Relación de iguales: Sostuvo que la vecindad con Estados Unidos obliga a un entendimiento constante en temas de comercio, migración y seguridad, pero recalcó que este diálogo jamás se dará bajo condiciones de subordinación.
El origen del mandato: Recordó a los analistas y políticos de Washington que su gobierno cuenta con una legitimidad democrática histórica otorgada por las urnas, por lo que las políticas internas y las reformas constitucionales de México solo corresponden decidirse en el país.





