La SPR descendió a 340.3 millones de barriles tras liberación de 8.9 millones por crisis con Irán
Las reservas de emergencia de petróleo de Estados Unidos cayeron a su nivel más bajo desde 1983, luego de que la semana pasada funcionarios federales liberaran 8.9 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés), en medio de la crisis energética originada por la guerra contra Irán, de acuerdo con datos oficiales divulgados por la prensa estadounidense.
Tras este movimiento, la reserva descendió a 340.3 millones de barriles, su nivel más bajo desde 1983, cuando el entonces presidente Ronald Reagan estaba surtiendo la SPR por primera vez.
Desgaste acelerado
De acuerdo con la información oficial, desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la agresión contra Irán, la reserva estratégica ha bajado 75 millones de barriles, lo que equivale al 18 por ciento del total.
Dicho volumen tendrá que ser recuperado con el tiempo, sin embargo, no sucederá a tiempo para la temporada de huracanes, que comenzó el pasado 1 de junio, lo que representa un riesgo adicional para el suministro energético del país.
Advertencia de expertos
En declaraciones a la cadena CNN, Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Associates, advirtió sobre las consecuencias de tener una reserva estratégica en niveles tan reducidos ante la inminente temporada de huracanes en el golfo de México.
“Si llegáramos a tener un gran huracán en el golfo de México que cierre la producción durante varias semanas, ese colchón ya no estará ahí”, señaló el especialista.
La SPR, creada en 1975 tras el embargo petrolero árabe, está diseñada para servir como un amortiguador ante interrupciones graves del suministro de crudo. Su nivel actual genera preocupación entre analistas y funcionarios, pues reduce significativamente la capacidad de respuesta de Washington ante eventuales crisis energéticas.
Contexto geopolítico
La liberación de crudo de la reserva estratégica responde a las tensiones geopolíticas derivadas de la guerra contra Irán, que ha afectado el suministro global de petróleo y ha elevado los precios del combustible a nivel internacional.
La administración estadounidense ha recurrido a la SPR en varias ocasiones durante el último año para intentar estabilizar los mercados, pero el ritmo de extracción ha sido mayor al de reposición, lo que ha llevado a los niveles actuales.
Desafíos para la reposición
Expertos advierten que la reposición de los 75 millones de barriles extraídos tomará años y requerirá una estrategia de compras cuidadosa para no presionar al alza los precios internacionales.
La temporada de huracanes, que se extiende hasta noviembre, añade una variable de incertidumbre, ya que el golfo de México —donde se concentra una parte importante de la producción petrolera estadounidense— es propenso a fenómenos meteorológicos que pueden paralizar plataformas y refinerías.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido una declaración oficial sobre los niveles de la reserva ni sobre las medidas que se implementarán para su reposición.





