Las importaciones de uranio enriquecido de origen ruso por parte de la Unión Europea se dispararon casi ocho veces en los primeros cuatro meses del año, en comparación con el mismo periodo de 2025, de acuerdo con cálculos de la agencia Sputnik basados en datos oficiales de Eurostat.
En total, entre enero y abril de 2026, las compras de uranio enriquecido ruso por parte de los países miembros de la UE ascendieron a 163.5 millones de euros (unos 190 millones de dólares), lo que representa un incremento de 7.9 veces respecto al mismo periodo del año anterior.
Abril, el mes con mayor volumen
El valor de las exportaciones de uranio ruso a la UE alcanzó su punto más alto en abril, con 89.8 millones de euros (unos 104 millones de dólares), una cifra que duplica la registrada en marzo de este año.
Estos volúmenes fueron los más elevados desde noviembre de 2025, lo que refleja una creciente dependencia energética de los países europeos del suministro nuclear ruso, pese a las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto en Ucrania.
Principales compradores
De acuerdo con el desglose por países, las naciones que adquirieron uranio enriquecido ruso durante el periodo fueron:
Francia: 141.2 millones de euros (163.7 millones de dólares), posicionándose como el principal comprador.
Alemania: 13.8 millones de euros (16 millones de dólares).
Países Bajos: casi 8.6 millones de euros (unos 10 millones de dólares).
Francia, que posee una de las industrias nucleares más grandes de Europa, concentró la mayor parte de las compras, lo que evidencia su dependencia del combustible ruso para sus centrales nucleares.
Contexto energético
El incremento en las importaciones de uranio ruso se da en un contexto de crisis energética global y de búsqueda de alternativas al gas natural ruso, que ha sido objeto de sanciones y restricciones por parte de la UE.
Sin embargo, el uranio enriquecido ruso no ha sido incluido en los paquetes de sanciones europeas, lo que ha permitido que los países miembros continúen adquiriéndolo para garantizar el suministro de sus reactores nucleares.
Debate en Europa
El aumento de las compras ha reavivado el debate en Europa sobre la dependencia energética de Rusia y la necesidad de diversificar las fuentes de suministro de uranio enriquecido, especialmente en un contexto de tensiones geopolíticas.
Algunos países europeos han manifestado su intención de reducir su dependencia del combustible nuclear ruso, pero los plazos y las alternativas disponibles hacen que, por ahora, el suministro desde Moscú siga siendo una opción necesaria.
Hasta el momento, ni la Comisión Europea ni los gobiernos de los países compradores han emitido una declaración oficial sobre el incremento en las importaciones de uranio ruso.





