El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunció el lanzamiento de una operación de represalia en varias fases contra instalaciones militares de Estados Unidos en la región, tras los nuevos ataques estadounidenses contra bases costeras iraníes. La ofensiva se produce en un contexto de máxima tensión, luego de que el presidente Donald Trump declarara que el alto el fuego con Irán “ya no estaba en vigor” y restableciera el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con la agencia Tasnim, la respuesta iraní se dirigió contra varios objetivos militares vinculados a Washington:
En Jordania: Depósitos de misiles y tanques de combustible en la base aérea Príncipe Hassan fueron incendiados con ataques con misiles y drones.
En Baréin: Fueron alcanzados centros de mantenimiento y reparación de helicópteros, un hangar para aviones de guerra electrónica P-8, así como el centro de mando y control de drones del Ejército estadounidense en la base aérea Sheikh Isa.
En Kuwait: Tanques de combustible y sistemas de defensa aérea Patriot fueron atacados en la base aérea Ali Al Salem, junto con un sistema de radar estratégico FPS en la base aérea Ahmed Al-Jaber.
Unidades de la Fuerza Terrestre del CGRI también atacaron una base en Kuwait, donde incendiaron y destruyeron dos plataformas de misiles HIMARS y depósitos de municiones.
El CGRI declaró que la operación de represalia continúa. “El estrecho de Ormuz es nuestro territorio, y no permitiremos que un Ejército deshonesto y asesino de niños de cualquier parte del mundo continúe su injerencia ilegal en él”, afirmó el comunicado. La guardia revolucionaria iraní ha advertido que los ataques continuarán mientras persista la presencia militar estadounidense en la región, que califican como una amenaza a su soberanía y a la seguridad de la navegación. Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos ha mantenido su postura de defensa de la libertad de navegación y ha advertido que responderá a cualquier agresión. La tensión en Oriente Medio se mantiene en su nivel más alto en décadas, con la comunidad internacional llamando a la contención para evitar una escalada mayor que podría tener consecuencias impredecibles para la estabilidad global.





