La diputada local, Guadalupe Vargas, negó que el tema de la comparecencia del director de Agua de Puebla, Jordi Bosch, tenga un motivo electoral, y señaló que el formato de rendición de cuentas no permite un debate profundo sobre el título de concesión .
Vargas explicó que el acto de comparecencia ante el Congreso del Estado está diseñado como un ejercicio informativo, no como un espacio para revisar a fondo los términos del contrato de concesión. Añadió que en las comisiones legislativas se analiza cómo evitar una posible multa derivada de la revocación del convenio que se mantiene con la concesionaria.
La legisladora detalló que es el gobernador Alejandro Armenta quien ha exigido que Agua de Puebla cumpla con lo establecido en el contrato de concesión. La empresa ha incumplido indicadores de calidad, entre ellos inversiones comprometidas, lo que ha derivado en adeudos y la necesidad de revisar el modelo de gestión del agua en el municipio.
El Congreso local busca garantizar que el proceso de rendición de cuentas no se convierta en un escenario de confrontación política. Vargas señaló que cualquier decisión sobre el futuro de la concesión debe basarse en argumentos técnicos y jurídicos, y no en intereses políticos.





