El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, Pável Gaspar, sentenció que Agua de Puebla no sirve para nada y cobra muy caro, al asegurar que ese es el sentir generalizado de los habitantes de colonias, unidades habitacionales y juntas auxiliares. El legislador afirmó que el servicio es deficiente y los cobros son excesivos e intimidatorios para quienes no pueden pagar.
Gaspar señaló que la crisis del agua no obedece a la escasez del recurso, sino a un “atraco bien planeado y legalizado” iniciado en 2013, durante el gobierno de Rafael Moreno Valle. Recordó que en 2014 se otorgó una concesión por 30 años que, dijo, privatizó el servicio no solo en Puebla capital, sino también en Cuautlancingo, San Andrés Cholula y San Pedro Cholula.
La concesión a la empresa Agua de Puebla para la operación de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento ha sido objeto de críticas por el incumplimiento de inversiones y la calidad del servicio. La directora del Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SOAPAP), Josefina Morales, informó que la concesionaria solo cumple con 9 de 31 indicadores de calidad establecidos.
El Congreso del Estado analiza el futuro de la concesión, mientras el gobernador Alejandro Armenta ha exigido a la empresa que cumpla con el contrato. El director de Agua de Puebla, Jordi Bosch, ha deslindado a la empresa de la responsabilidad por las inundaciones, argumentando que su competencia es solo el drenaje sanitario y no el sistema pluvial. La situación ha generado un debate sobre la necesidad de revisar el modelo de gestión del agua en el municipio.





