Grecia manifestó su oposición a las restricciones al transporte de gas natural licuado (GNL) ruso incluidas en el 21.º paquete de sanciones de la Unión Europea, lo que impidió alcanzar el consenso necesario entre los Estados miembros durante la reunión celebrada el 15 de julio.
De acuerdo con la postura del Gobierno griego, la medida busca proteger a la naviera Dynagas, especializada en el transporte de GNL desde la planta ártica Yamal LNG. La empresa advirtió que una prohibición para trasladar este combustible a terceros países la obligaría a vender sus buques cisterna de clase de hielo Arc7, diseñados específicamente para operar en el Ártico y con un valor estimado de 300 millones de dólares cada uno.
Las negociaciones fueron aplazadas para el próximo 23 de julio. En caso de que no se logre un acuerdo unánime, el análisis del nuevo paquete de sanciones energéticas contra Rusia quedará suspendido temporalmente hasta septiembre, debido al receso de verano de las instituciones europeas.





