Los próximos Juegos Olímpicos de París se preparan para ser los más ecológicos de la historia, pero la decisión de no instalar aire acondicionado convencional en la villa de los atletas ha generado debates y ajustes entre las delegaciones participantes.
Con el objetivo de reducir su huella de carbono, los organizadores optaron por un sistema innovador de tuberías de agua subterráneas para mantener las habitaciones frescas, limitando la temperatura a no más de 26 grados Celsius incluso durante olas de calor. Sin embargo, esta medida no ha sido suficiente para algunos países, incluyendo a Estados Unidos, Alemania, Australia, Canadá y el Reino Unido, quienes han decidido equipar las habitaciones de sus atletas con unidades portátiles de aire acondicionado.
Para el Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos, esta elección es una “decisión de alto rendimiento”, asegurando que los atletas puedan mantener condiciones óptimas para su preparación y competición. Los equipos estadounidenses han encargado los aparatos al Comité Olímpico Internacional y se comprometen a devolverlos una vez finalizados los Juegos.
A pesar de los esfuerzos por hacer los Juegos más sostenibles, con marcas de lujo participando y un enfoque en la ecología, los organizadores enfrentan el desafío de equilibrar el rendimiento atlético con la responsabilidad ambiental. La decisión de París de minimizar el uso de aire acondicionado es parte de un esfuerzo más amplio para reducir las emisiones de carbono, aunque plantea interrogantes sobre la comodidad y el bienestar de los atletas en condiciones climáticas extremas.
Se espera que más de 14,000 atletas participen en los Juegos Olímpicos del 26 de julio al 11 de agosto, seguidos por los Juegos Paralímpicos del 28 de agosto al 8 de septiembre, ocupando la villa con un total de 8,000 atletas adicionales.
Este enfoque revela los desafíos de organizar eventos deportivos masivos en un mundo que enfrenta crecientes temperaturas, subrayando la importancia de encontrar un equilibrio entre el rendimiento deportivo y la sostenibilidad ambiental.







