Culiacán vive momentos de tensión y caos tras enfrentamientos entre civiles armados y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) al norte de la ciudad. Los disturbios se desataron luego de que se reportara la detención de Iván Archivaldo Guzmán, conocido como “El Chapito”, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, sobre quien se ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares por su captura.
El conflicto ha generado bloqueos y quema de vehículos en diferentes puntos de la ciudad. En la comisaría de Limón de los Ramos, delincuentes incendiaron un camión, mientras que en la sindicatura de Costa Rica se reportaron detonaciones de armas de fuego y posibles bloqueos, según el medio informativo El Debate. Además, se ha informado sobre ponchallantas arrojados en varias zonas de Culiacán.
La violencia ha causado pánico en la capital sinaloense, con reportes de caos en el centro de la ciudad. Óscar Sánchez Beltrán, presidente de la Unión de Locatarios del Centro de Culiacán, indicó que los negocios en la zona han cerrado sus puertas por razones de seguridad, y los camiones urbanos han alterado sus rutas debido a los enfrentamientos. “La gente está muy asustada, hay una psicosis en el centro”, comentó Sánchez Beltrán.
El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, atribuyó los actos violentos a las operaciones de las fuerzas de seguridad del Gobierno Federal en la sindicatura de Jesús María. El alcalde hizo un llamado a la población para que mantenga la calma y se mantenga informada a través de los reportes oficiales de las autoridades estatales y municipales.
Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente la detención de Iván Archivaldo Guzmán, y la situación continúa desarrollándose con una alta presencia de fuerzas de seguridad y un notable aumento en la tensión social en la ciudad.







