La moneda mexicana ha perdido el primer lugar en el ranking de divisas más depreciadas del año, desplazando al peso argentino, tras la reciente aprobación de la reforma judicial en la Cámara de Diputados.
El peso, que había sido denominado “superpeso”, ha acumulado dos días consecutivos de pérdidas frente al dólar, alcanzando esta mañana un nivel de 20.15 unidades por dólar, su punto más bajo en dos años, según datos de Bloomberg en el mercado mayorista.
Después de ser una de las monedas más fuertes en 2022 y 2023, el peso mexicano acumula una depreciación del 18.9% o 3.20 unidades desde el inicio de 2024, posicionándose al fondo de la lista de las 32 divisas más importantes del mundo. A continuación del peso mexicano, las monedas con peores desempeños son el peso argentino, el real brasileño y la lira turca.
En contraste, entre las monedas más apreciadas del año se encuentran el ringgit malasio, el rand sudafricano, la libra esterlina y el zloty polaco.

El peso alcanza las 20.15 unidades por dólar
El debilitamiento del peso mexicano a 20.15 unidades se atribuye a un reporte de empleo desfavorable de la agencia ADP en Estados Unidos, el fortalecimiento del yen japonés y el avance de la reforma judicial en el Senado mexicano, según un informe emitido por CIBanco esta mañana.
Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico en Monex, señaló que la volatilidad en el tipo de cambio se debe a la reacción de los mercados ante la reciente aprobación de la reforma al Poder Judicial en la Cámara de Diputados.
Analistas de Banorte prevén que el tipo de cambio mayorista podría alcanzar un máximo de 20.50 unidades durante la semana. Además, destacaron que el peso se depreció mientras la mayoría de las divisas globales se fortalecieron frente al dólar. En operaciones minoristas, el dólar abrió con un precio de venta de 20.50 pesos en las ventanillas de CitiBanamex.
El reporte de empleo de la procesadora de nóminas ADP en Estados Unidos, publicado este jueves, reveló la creación de solo 99 mil empleos en agosto, junto con una revisión a la baja del mes anterior. Esto ha incrementado las expectativas de que la Reserva Federal podría reducir su tasa de interés en su próxima reunión del 18 de septiembre. La tasa de la Reserva Federal ha permanecido estable desde julio del año pasado, en un rango de entre 5.25% y 5.50%, el nivel más alto desde 2001.







