El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó un decreto este martes que permite a Moscú recurrir al uso de armas nucleares contra un Estado no nuclear si este cuenta con el respaldo de potencias atómicas.
Entre las condiciones para justificar el uso de armas nucleares, el decreto incluye el lanzamiento de misiles balísticos contra Rusia. Este anuncio coincide con el día 1,000 de la ofensiva rusa en Ucrania y llega tras la aprobación por parte de Estados Unidos del uso de misiles de largo alcance por Ucrania para atacar objetivos en territorio ruso.

Respuesta de Moscú a la decisión de Estados Unidos
El Kremlin calificó la decisión de Washington como “imprudente” y aseguró que habría una respuesta contundente. Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, declaró que los cambios en la doctrina nuclear rusa ya están prácticamente formulados y se formalizarán si la situación lo requiere.
Peskov destacó:
“Era necesario alinear nuestros principios con la situación actual”.
La doctrina, publicada en el portal legal del Estado ruso, amplía los supuestos para la aplicación de la estrategia de disuasión nuclear, especificando que cualquier agresión de un Estado perteneciente a una coalición militar contra Rusia o sus aliados será considerada como una agresión conjunta de la coalición, incluidas las alianzas lideradas por Estados Unidos y la OTAN.
Uso de armas nucleares y ampliación de criterios
El decreto también contempla el uso de armas nucleares en caso de:
• Ataques masivos con aviones de guerra, misiles de crucero, hipersónicos y drones.
• Violaciones del espacio aéreo ruso con aeronaves no tripuladas.
Por primera vez, la doctrina menciona específicamente drones y sistemas hipersónicos como amenazas que podrían justificar el uso de armas nucleares, reflejando la creciente relevancia de estas tecnologías en los conflictos modernos.
A pesar de estas medidas, el documento subraya que Rusia ve las armas nucleares como un instrumento defensivo y de disuasión, cuyo empleo sería una “medida extrema y forzosa”.

Acusaciones de uso de armas químicas
Paralelamente, nuevas tensiones han surgido tras un informe de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW), que confirma la presencia de gases prohibidos en muestras recolectadas en el frente ucraniano.
Kiev acusó a Moscú de utilizar estos químicos en combate, lo que constituye una violación del derecho internacional. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania hizo un llamado a sus aliados:
“La verdadera paz solo se puede lograr con fuerza, no con apaciguamiento”.
Por su parte, el director de la OPCW, Fernando Arias, expresó su preocupación por los hallazgos y recordó que tanto Rusia como Ucrania han jurado no usar armas químicas bajo ninguna circunstancia. Aunque el informe no identifica al responsable, Ucrania y sus aliados señalan a Rusia, acusándola de un desprecio sistemático por las leyes internacionales.

Un contexto de crecientes tensiones
Con este endurecimiento de su postura nuclear y las acusaciones de uso de armas químicas, Rusia envía una clara advertencia a Estados Unidos y sus aliados sobre el riesgo de una mayor escalada en el conflicto en Ucrania.







