Michoacán.– La noche del jueves, Salvador Bastida García, presidente municipal de Tacámbaro, fue asesinado a balazos junto con su escolta, Pastor Cortez Álvarez, en un ataque directo ocurrido frente a su domicilio.
De acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado, los hechos ocurrieron alrededor de las 23:45 horas, cuando el alcalde llegaba a su casa ubicada en la calle Fuerte de Loreto, en pleno centro de la ciudad. Hombres armados abrieron fuego contra la camioneta en la que viajaban Bastida y su escolta. Pastor Cortez murió en el lugar, mientras que el alcalde fue trasladado al hospital María Zendejas, donde falleció minutos después.
La Fiscalía inició de inmediato las investigaciones correspondientes y realizó el levantamiento de los cuerpos para su traslado al Servicio Médico Forense, donde se les practicaría la necropsia de ley.
Cabe señalar que en diciembre de 2024, la Fiscalía General de la República (FGR) había abierto una carpeta de investigación contra Bastida García y otros funcionarios municipales por presuntos vínculos con el crimen organizado, específicamente con el Cártel Jalisco Nueva Generación. Entre las acusaciones figuraban reuniones con líderes regionales del cártel y la presunta protección brindada a esa organización a través de la policía local.
Además, la administración municipal había estado envuelta en varias polémicas en los meses recientes. En noviembre, el tesorero municipal renunció tras ser señalado por autoridades estadounidenses de formar parte de una red de explotación sexual. En marzo, la directora de Turismo también dejó su cargo después de burlarse, en estado de ebriedad, de la muerte de un adolescente en un accidente ocurrido en un parque local.
Tras el asesinato, el Ayuntamiento de Tacámbaro emitió un comunicado lamentando profundamente la pérdida del presidente municipal y de su escolta. Hizo un llamado a la unidad y a la calma entre la población, además de reiterar su compromiso con la seguridad y la paz en el municipio.
Por su parte, el gobierno del estado de Michoacán condenó el crimen y ordenó operativos especiales a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública, en coordinación con fuerzas estatales y federales, para dar con los responsables. También expresó su total apoyo a la Fiscalía en las investigaciones, con el objetivo de que este homicidio no quede impune.





