En un esfuerzo por fortalecer la cooperación comercial con Estados Unidos y disminuir la dependencia de acero importado desde Asia, México propondrá la reactivación de un comité norteamericano del acero, informó Luis Rosendo Gutiérrez Romano, subsecretario de Comercio Exterior.
La iniciativa se presentará en el marco de las actuales negociaciones bilaterales sobre aranceles al acero, con la intención de incluir también a Canadá en una etapa posterior. El comité propuesto estaría conformado por representantes de la industria acerera y funcionarios de los gobiernos de ambos países, y retomaría el modelo del extinto Comité de Comercio del Acero de América del Norte, que funcionó durante el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
“El objetivo es construir un ecosistema regional más resiliente que involucre tanto al sector privado como a las autoridades gubernamentales”, señaló Gutiérrez. Entre otras medidas, el comité exploraría mecanismos para aumentar la compra de acero estadounidense en México y sustituir importaciones provenientes de Asia. En ese contexto, México también evalúa imponer aranceles más altos al acero asiático.
Según el funcionario, la propuesta ha sido bien recibida por autoridades estadounidenses, quienes coinciden en la necesidad de una política conjunta para proteger y fortalecer a las industrias de América del Norte.
Como parte de sus acciones recientes, México cerró 1,062 denominadas “acerías fantasma” vinculadas con operaciones irregulares de importación. Estas supuestas plantas, sin actividad productiva real, operaban como fachada para introducir acero extranjero. Un 40% de ellas estaban relacionadas con empresas chinas, 10% con firmas indias y 6% con intereses iraníes.
Asimismo, el gobierno mexicano analiza medidas para impulsar el consumo interno de acero, incluyendo la posibilidad de exigir a la industria de la construcción que priorice la adquisición de producto nacional, como forma de compensar una eventual caída de exportaciones hacia el mercado estadounidense, estimada entre un 5% y 10%.
Estas acciones se desarrollan mientras continúan las conversaciones sobre los aranceles impuestos por Estados Unidos, que han alcanzado hasta un 50% en algunos productos de acero y aluminio mexicanos. Las tarifas ya han tenido efectos en el sector, como la suspensión de proyectos de inversión, entre ellos la cancelación de una planta especializada de 600 millones de dólares de la empresa brasileña Gerdau.
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