Desde abril de 2025, la comunidad académica del Colegio de Ciencias y Humanidades Sur (CCH-Sur) ha alertado sobre la creciente violencia en el plantel. La situación alcanzó un punto crítico el pasado lunes 22 de septiembre, cuando Jesús, estudiante de 16 años, fue apuñalado en el estacionamiento por un compañero, identificado como Lex Ashton N, quien le arrebató la vida. En el intento por detener al agresor, un trabajador también resultó herido.
Tras el hecho, 40 profesores de distintas asignaturas dirigieron una carta a la directora del plantel, Susana de los Ángeles Lira de Garay, al secretario general, Noé Israel Reyna Méndez, y a la opinión pública. En ella denunciaron un incremento de agresiones hacia el personal docente y exigieron medidas urgentes de seguridad.
“Desde inicios del semestre 2023-2, se ha acrecentado en nuestro plantel la violencia hacia la comunidad docente”, señala el documento, que enumera agresiones como daños a automóviles, golpes a las puertas de los salones, lanzamiento de objetos —incluidos petardos, piedras, líquidos y hasta recipientes con orines— mientras se imparten clases.
Los docentes acusan que, pese a haber notificado los incidentes, las autoridades del CCH-Sur los han minimizado como hechos aislados, sin implementar acciones efectivas. “No se considera que esas constantes agresiones trasgreden la cotidianidad de la vida académica, vulnerando el derecho a la educación del alumnado y el derecho a condiciones adecuadas de trabajo de los docentes”, advierte la carta, firmada por la secretaría general y el STUNAM.
Entre las principales exigencias del profesorado destacan:
• Instalación inmediata de cámaras de vigilancia funcionales en cada edificio.
• Sanción conforme a la Legislación Universitaria a todo acto de violencia contra el personal docente.
• Garantías de seguridad dentro y fuera de las aulas.
• Información puntual sobre el estado de las denuncias hechas por maestros agredidos.
• Apoyo integral e inmediato para quienes sufran agresiones en su persona, bienes o labor docente.
Finalmente, los profesores urgieron a que se presente un plan de acción concreto que muestre el compromiso de las autoridades para disminuir y erradicar la violencia contra la comunidad académica.





