Terry Cole, jefe de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), lanzó una severa advertencia ante el Congreso estadounidense al asegurar que las investigaciones y acusaciones contra políticos mexicanos presuntamente relacionados con el narcotráfico “apenas son el comienzo”.
Durante su comparecencia, el funcionario estadounidense hizo referencia al caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública de México condenado en Estados Unidos por vínculos con el crimen organizado, y sostuvo que existe una relación histórica entre altos funcionarios mexicanos y cárteles de la droga.
“No hay duda de que narcotraficantes y altos funcionarios del gobierno mexicano han estado en la cama durante años”, afirmó Cole ante legisladores norteamericanos.
El jefe de la DEA aseguró que el gobierno del presidente de Estados Unidos mantiene una postura de endurecimiento contra las organizaciones criminales y contra cualquier funcionario que coopere o facilite operaciones del narcotráfico.
“Son tan responsables de la muerte y destrucción de cantidades récord de estadounidenses como quienes producen y trafican este veneno hacia nuestro país”, expresó.
Asimismo, Terry Cole advirtió que las acciones judiciales y de investigación contra funcionarios mexicanos continuarán en los próximos meses.
“Puedo asegurarle, senador, que esto es solo el comienzo de lo que viene para México. No nos detendremos”, sentenció.
Las declaraciones se producen en medio de versiones y señalamientos que han vinculado al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con investigaciones relacionadas con grupos criminales, aunque hasta el momento no existe una acusación formal pública en su contra por parte de autoridades estadounidenses.
Los dichos del titular de la DEA han generado reacciones en distintos sectores políticos y diplomáticos, debido a las implicaciones que podrían tener en la relación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y combate al narcotráfico.





