Después de dos años de enfrentamientos, Hamás e Israel acordaron un alto al fuego que entró en vigor este jueves a las 12:00 horas locales (09:00 GMT), marcando una pausa en la violencia que ha dejado miles de víctimas y una profunda crisis humanitaria en la Franja de Gaza.
Las Brigadas Al-Qassam, brazo armado de Hamás, confirmaron el inicio del cese de hostilidades, lo que representa un paso significativo tras meses de intensos combates y negociaciones.
En Gaza, cientos de habitantes salieron a las calles para celebrar el anuncio entre los escombros y tiendas improvisadas, expresando su esperanza con gritos de “Allahu Akbar”.
Aunque la tregua ha sido recibida con alivio, organismos internacionales y observadores advierten que el acuerdo aún enfrenta desafíos, ya que su permanencia dependerá del cumplimiento mutuo de los términos pactados.





