El empresario y líder sindical Nazario Ramírez Ramírez, detenido por presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), era conocido por mantener relaciones visibles con políticos de Puebla y Jalisco. Entre sus contactos más cercanos se encontraba el presidente municipal de Oriental, Fidel Flores, con quien colaboraba públicamente.
El 12 de octubre, tres días antes de su captura, Ramírez asistió al informe del primer año de gobierno del edil, donde fue mencionado por el alcalde durante su discurso: “Un hombre que ha puesto en diversas ocasiones su granito de arena en nuestro municipio, al licenciado Nazario Ramírez Ramírez. Gracias por ser parte de este equipo”, dijo Flores ante los asistentes.
El empresario también aparecía en fotografías con el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, quien confirmó que Ramírez era considerado un objetivo prioritario del gabinete de seguridad federal y señaló la colaboración de su gobierno con la Fiscalía General de la República (FGR) para deslindar responsabilidades.
Semanas antes de su detención, Ramírez participó en la rehabilitación de un campo de fútbol en Oriental, inaugurado el 20 de septiembre, con la presencia de exfutbolistas y autoridades locales. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana señaló que el empresario habría cooptado autoridades locales tanto en Tlajomulco, Jalisco, como en Oriental, Puebla.
La FGR continúa con las investigaciones para determinar el alcance de las operaciones de Ramírez y sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
El 15 de octubre, la FGR detuvo a Ramírez en Guadalajara, Jalisco, por presuntos delitos de venta de drogas y extorsión. Según información oficial, operaba para el CJNG en Puebla y Jalisco y fungía como secretario del Frente Transportista de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), utilizando su posición empresarial y sindical para establecer relaciones con distintos funcionarios y representantes políticos en la región.





