El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, señaló que en administraciones pasadas la entrega de obras públicas no tenía como eje el bienestar de la población, ya que la riqueza se concentraba en unos cuantos y se abandonaban las necesidades del pueblo.
El mandatario aseguró que esa etapa quedó atrás y afirmó que actualmente el poder y los recursos públicos están al servicio de la gente. Destacó que el dinero público dejó de ser un botín para convertirse en una herramienta destinada a atender las demandas sociales.
Armenta subrayó que su gobierno se rige por el principio juarista de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, y reiteró que las acciones y obras de su administración buscan mejorar de manera directa la calidad de vida de las y los poblanos.





