El Gobierno argentino se prepara para solicitar formalmente una dispensa al Fondo Monetario Internacional (FMI) luego de incumplir por primera vez una de las metas fiscales acordadas en el programa de facilidades extendidas por 20 mil millones de dólares firmado en 2025, en la misma semana en que la directora del organismo, Kristalina Georgieva, visitará el país sudamericano.
La dispensa permitiría a la administración del presidente Javier Milei mantener la vigencia del acuerdo, evitando así una suspensión que podría desencadenar una crisis cambiaria y financiera en el país.
“Advertencia importante”
El economista Gabriel Rubinstein, exviceministro de Economía, calificó el incumplimiento como una “advertencia importante” y advirtió sobre las graves consecuencias que podría tener la pérdida del acuerdo. “Si se pierde eso, se va el programa al demonio. Ya el programa es bastante frágil, y si se pierde sería una invitación a una corrida cambiaria y a una crisis”, declaró en entrevista con Sputnik.
Fragilidad fiscal y caída de ingresos
Por su parte, el economista Gonzalo Carrera destacó la fragilidad del contexto fiscal argentino. “La situación fiscal no está tan holgada, fundamentalmente porque el Gobierno ya no tiene ingresos que crezcan. Los ingresos caen todos los meses de forma interanual desde agosto del año pasado”, señaló en diálogo con Sputnik.
El incumplimiento de la meta fiscal se produce a pesar de los esfuerzos del Gobierno por reducir el gasto público y alcanzar el déficit cero, uno de los pilares del programa económico de Milei.
Contexto y perspectivas
La solicitud de dispensa se da en un contexto de creciente tensión en los mercados financieros y de caída de las reservas internacionales del Banco Central. La visita de Georgieva a Argentina, que se produce en medio de esta coyuntura, será clave para evaluar el cumplimiento del programa y las perspectivas de la economía argentina.
El FMI deberá analizar la solicitud de dispensa y decidir si concede un nuevo plazo a Argentina para cumplir con las metas fiscales, en medio de un escenario económico complejo marcado por la inflación, la recesión y la falta de acceso a los mercados internacionales de crédito.





