En el Laboratorio de Sistemas Automotrices de la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la BUAP, un equipo de investigadores y estudiantes ha desarrollado un sistema innovador que utiliza sensores y tecnología GPS para monitorear las condiciones de las vialidades y medir el impacto del estado del pavimento en los vehículos.
El proyecto, liderado por el doctor Roberto Carlos Ambrosio Lázaro, busca reducir riesgos para los conductores, prevenir el desgaste de los automóviles y ofrecer herramientas útiles para la planificación de mantenimiento de las carreteras.

La iniciativa combina sensores colocados en un vehículo de prueba con una aplicación móvil diseñada para registrar y compartir datos en tiempo real. Mientras el automóvil se desplaza, los sensores detectan irregularidades como baches y rugosidades, las cuales son geolocalizadas automáticamente por el sistema GPS. Esta información se registra en una app Android, que también permite compartir los datos con otros usuarios para prevenir accidentes y facilitar la toma de decisiones sobre mantenimiento vial.

El doctor Ambrosio Lázaro destacó que esta tecnología no solo beneficia a los conductores, al alertarlos sobre las condiciones del camino, sino que también puede ser una herramienta para las autoridades municipales. “Con esta información, los gobiernos pueden optimizar recursos al priorizar el mantenimiento en las zonas más deterioradas, mejorando la seguridad vial y reduciendo el impacto ambiental asociado con el mal estado de las vialidades”, explicó.
Además, la app proporciona al usuario información sobre el estado de su vehículo, como aceleración, frenado, velocidad y desgaste, relacionando estos parámetros con las condiciones del pavimento. Esto permite al conductor anticipar el mantenimiento necesario para su automóvil, reduciendo costos y prolongando su vida útil.
El prototipo inicial se probó en un vehículo de gasolina equipado con sensores en las cuatro ruedas, posicionados estratégicamente en la suspensión, la parte más sensible a las irregularidades del pavimento. Los ensayos se realizaron en vialidades de Ciudad Universitaria, donde el sistema demostró ser capaz de identificar y registrar imperfecciones utilizando el Índice de Rugosidad Internacional (IRI), un estándar para medir la calidad de las carreteras.
Los rangos medidos por este sistema varían desde pavimentos nuevos con índices entre 3 y 4, hasta vialidades con baches graves que superan los 10 puntos en la escala.
Actualmente, los estudiantes involucrados en el proyecto trabajan en mejorar el análisis de datos para relacionar de manera más precisa el desgaste vehicular con las condiciones del camino. Estos avances buscan consolidar el sistema como una herramienta integral que combine seguridad vial, sostenibilidad ambiental y optimización de recursos.
El proyecto, respaldado por la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la BUAP, podría sentar las bases para una transformación en la gestión del mantenimiento vial y en la protección del parque vehicular de los usuarios.






